lunes, 22 de julio de 2013

Prácticas terapéuticas


La vida "au grand air" es recomendable para todos, pero especialmente para los que viven en ciudades de hormigón y asfalto. Simplemente sentarse delante de un prado donde haya algunos setos y árboles al caer la tarde atentos a las idas y venidas de los pajaritos, sin hacer otra cosa, mientras el sol baja hacia el horizonte, tiene propiedades terapéuticas. Es como una meditación. Se puede hacer también otro experimento: vivir sin reloj un día entero, sin ninguna preocupación por cumplir horarios de ninguna clase, que te dé lo mismo que sean las dos o las cuatro de la tarde, porque vas a vivir el día entero disfrutando simplemente del aire, del sol y del agua. Te tiene sin cuidado lo que vas a hacer mañana y si hoy es lunes o jueves. Son prácticas terapéuticas. Otra práctica recomendable es conformarse con cualquier clase de tiempo: si hace sol, bien, y si viene la niebla, mejor todavía, y cuando llueva, a disfrutar del espectáculo. No te digo nada si hay truenos y relámpagos. Entonces, el apoteosis. En Asturias tenemos que tomarnos la vida así, porque lo más inseguro que hay aquí es el tiempo - además del puesto de trabajo -. Esta mañana me tocó salir "temprano", es decir, a las nueve de la mañana, caminando a buscar una cosa. Fue una mañana de niebla, húmeda, fresca, con una fina lluvia sobre los árboles y los prados. Todo un espectáculo. Si nos ponemos a maldecir del día porque no se presta para ir a la playa, nos perdemos la maravilla de una mañana de niebla. No sé si hay mucha gente capaz de disfrutar del rumor de la lluvia sobre el tejado, o del gemido del viento por debajo de las puertas o del campanilleo de las esquilas y esquilones del ganado. Al ganado tienen que ponerle esas campanillas porque si no, se pierde y resulta más difícil encontrarlo. Es una cuestión práctica, pero con ello han creado, sin pretenderlo, una de las músicas más amables del campo. En fin, es la vida "au grand air", "outdoors", al aire libre. También puedes pasear por una playa metiendo los pies en el agua mientras se levanta la niebla sobre el mar y las gaviotas "cantan" sobre las olas, sintiendo la "mordedura" del agua fría en tus pies descalzos y la aspereza de la arena bajo tus plantas; y luego te das el chapuzón para que el agua te devuelva sano y limpio de nuevo a este mundo subaéreo. Es una experiencia tan barata que está al alcance de cualquiera. Hasta ahora todavía no nos cobran por disfrutar de la playa. Con el tiempo ya veremos. Es el veraneo de los pobres. Los ricos tienen sus propias preocupaciones...

8 comentarios:

  1. Buenos dias...hoy un maravilloso texto sin una ápice de desperdicio ,ha sido muy relajante leerlo a las 9 de la mañana,yo conozco bien Asturias y además la llevo siempre en mi alma,ese "orbayu" que cae desde el cielo y hasta lo deseas ,esos verdes campos que son el color de la esperanza,ese cielo de dia a veces tan encapotado pero denoche ese cielo azul y su blanca luna....gracias hasta por la flor de entrada.
    feliz dia
    saludos
    Marina

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  2. Gracias por tu comentario, Marina. El sol hemos dejado de verlo desde hace tres días. Esperamos que vuelva...

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Vivir sin reloj, eso es vivir. Me ha encantado, un fuerte abrazo.

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  5. Vivir sin reloj, eso es vivir. Me ha encantado. Un fuerte abrazo.

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  6. Hola Mirlo! Que gustó leer tu texto, casi he sentido tu fina hierba, la niebla y el sonido del ganado en el campo... Que gustó!!! Gracias

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  7. Gusto sin acento!! Que el corrector me hace estos cambios y no me entero hasta verlo publicado...

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  8. Su, ¿cómo va tu huerta? Este año por aquí hay unos tomates estupendos...

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