sábado, 18 de agosto de 2012

De viaje por el sur de la Península V


Toda la zona de costa desde Gibraltar a Málaga es eminentemente turística. Da la impresión de que no viven más que para eso y de eso. La "industria" del turismo. Es la Costa del Sol. Es una costa árida, sin apenas cultivos, que en otro tiempo debió de ser bastante pobre, en donde preferentemente vivirían del mar - digo yo -. Hay altas sierras que avanzan hasta el mar como la Sierra Bermeja. A propósito de la Sierra Bermeja, que a mí, aficionado a las montañas, enseguida me llamó la atención, se nos dice en Wikipedia: "Se trata del mayor macizo de rocas peridotíticas ricas en hierro y platino del mundo, sin comparación alguna en el planeta en cuanto a su composición geológica. (..) Su vegetación exclusiva se originó gracias a la rareza del sustrato geológico (peridotitas) y a su ubicación entre el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico. Los bosques predominantes en las zonas bajas de la sierra son los alcornocales, los pinares en su zona media (pinos negros), y los pinsapares, en peligro de extinción, en su cumbre. (..) Son conos volcánicos que al paso del tiempo, se fueron erosionando transformándose en domos. El cráter está colapsado". Evidentemente la zona tiene su belleza. Una belleza un tanto agreste hecha de contrastes, con un sol perpetuo embelleciédolo todo.

La primera impresión que te produce actualmente la zona pegada a la costa, muy urbanizada, es de esplendor y lujo, riqueza, vacaciones, ocio, bienestar... Pero luego te pones a pensar: ¿y qué pasa cuando acaba la temporada "alta"?, ¿y qué pasa con todos esos apartamentos y chalets vacíos, que no se pueden vender ni alquilar, porque nos hemos pasado, o porque estamos en crisis?, ¿y qué pasa si nos salen mejores competidores en otras zonas y el turismo se viene abajo? En fin, todas estas meditaciones se me venían a la cabeza mientras viajábamos desde Sotogrande a Marbella, pasando por Estepona y Puerto Banús. Lo de Puerto Banús es ya demasiado. Yo había visto yates por aquí, pero aquello no tiene punto de comparación. Más que yates son verdaderos barcos con todo su equipamiento. Claro, se trata de un lujo ajeno, por así decir. Los yates simplemente nos visitan, se toman unas cervezas en el puerto y se marchan a otros lugares. En el puerto de Banús vimos también coches del más alto lujo: Ferraris y Rolls Royce. Era como una exposición. Al mismo tiempo existen contrastes también en la población; por supuesto, oyes hablar inglés casi tanto como castellano, oyes el "andaluz", en el que se comen la mitad de cada palabra, algo que a mí me encanta y me hace gracia, ves gente muy común mezclada con gente extranjera y bien vestida, camareras italianas - guapísimas - en restaurantes donde se comen pizzas y pasta... Pero todos están a lo mismo: O vienen de la playa o se van a la playa, o vienen de los bares, cervecerías y restaurantes o se van a los bares, cervecerías y restaurantes... Da la impresión de que los únicos que trabajan - y de verdad que lo hacen - son los camareros y los cocineros. No sé, me dió cierta impresión de un mundo artificial e inconsistente.
La primera foto corresponde a los yates de Puerto Banús y la última es un aspecto de una zona de Sotogrande, del que hablaremos otro día. La del medio está tomada de esta dirección.

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