sábado, 19 de mayo de 2012

Los babuinos y las leonas (y 2)




(continuación...)
La huída a ciegas resultaba demasiado arriesgada para los babuinos, pues las leonas hubieran podido dar con ellos con facilidad. Consecuentemente el "senador" hizo esperar a los suyos, se lanzó en solitario a vigilar a las leonas y pudo informar a los suyos de la posición de las dos leonas más próximas, sin ser advertido por ellas. Seguidamente volvió junto a sus compañeros y arrastrándose todos con la mayor precaución, en el mayor silencio, y en fila india, agachados contra el suelo, los hizo pasar entre las dos leonas con tal habilidad que, pese a estar muy próximas, ninguna de las dos fieras se dió cuenta de nada de lo que estaba pasando.
Tan pronto como los babuinos hubieron roto el cerco de las leonas, corrieron a trepar a tres árboles altos y desde allí comenzaron un tremendo griterío que hizo que las leonas, chasquedas, se alzaran de entre la hierba y se les quedaran mirando como quien ve visiones.
Lo más notable de esta pequeña historia es el hecho de que el héroe del día no fue el más fuerte de los monos, sino un "senador", es decir, uno de los machos más ancianos, que además de una sorprendente experiencia, poseía inteligencia, habilidad y práctica en el mando de su horda.
Como en la otra historia de los elefantes contada hace unos días, en esta se contradice la opinión de que en el mundo animal la continuación de la existencia ya no es útil biológicamente hablando tan pronto como un ser vivo ha dejado detrás de sí un número suficiente de descendientes. La experiencia vital - un conocimiento que costó muchos años ganar - debe ser colocada en la balanza a la hora de pensar en la continuidad de las especies. Ese es un paso decisivo para la constitución de sociedades animales altamente desarrolladas.
(La imagen está tomada de elmundo.es (29/03/2011) y el texto del magnífico libro de Vitus B. Dröscher "Sobrevivir", Ed. Planeta 1981)

3 comentarios:

  1. Así de fácil lo hicieron...
    Dejas para la reflexión temas como la fuerza o la inteligencia; en este caso triunfó más la sabiduría que dan los años y las experiencias a la fuerza o la arrogancia.
    Me gustó mucho.
    Un abrazo.

    (Te diré que estoy preparando un estudio -para el trabajo- de la accesibilidad de los monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y estoy ahora en tierras asturianas. ¡Vaya sitios que tenéis!, me encanta Santa Cristina de Lena...)

    Un beso, tras este lapsus.

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  2. Creo que coincidimos en la valoración de Santa Cristina como la más "hechicera" de las iglesitas prerománicas. A mí también me encanta, y no solo la iglesia, sino también el lugar, el caminito empinado y todo el paisaje que la rodea. Quizás lo único lamentable es la autovía que pasa tan cerca. Es notable también San Julián de los Prados, en Oviedo. Es incluso sorprendente su amplitud y cierta magnificencia para ser una iglesia tan antigua. También ha quedado mal colocada, junto a una autopista. Por los monumentos del Naranco suelo yo pasear todas las mañanas hacia la una de la tarde. Así que si ves un señor, buen mozo, un poco calvo y con cierto aire de despistado, ese soy yo. A tí ya te conozco por las fotos. Que tengas una buena estancia en nuestra tierrina.

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  3. Hola Mario, que pena que todas esas joyas estén cerca de las autopistas, pero es que hay tantas autopistas ahora por todas partes!!! la historia de los baduinos muy buena, em ha encantado. Un beso

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