jueves, 10 de noviembre de 2011

Músicos de calle


En Oviedo tenemos, como en otros muchos lugares, unos cuantos músicos de calle (no me gusta llamarlos callejeros). Concretamente en la zona del centro hay un violinista, un trompetista y un acordeonista, a los que yo considero francamente buenos. Luego hay otros varios, principalmente acordeonistas y guitarristas, e incluso un clarinetista, además de algún teclista. Todos lo hacen bien, eso sin duda. Alegran la vida y le dan a algunos lugares un cierto aire romántico. Solo hay una pega, y es que casi todos tocan lo mismo; en su repertorio figuran siempre el "Bésame mucho", "Adiós muchachos", "Cielito lindo", "La bella Lola",... Son melodías inmortales, en eso estamos todos de acuerdo y a mí me encantan, pero da la impresión de que es todo lo que saben, que estoy seguro de que no es así, porque algunos son verdaderos maestros y qué no daría yo por tocar como ellos. Una excepción, de todas formas, es el violinista, que toca siempre piezas clásicas famosas y con gran sensibilidad. A este hombre yo le daría una subvención del Ayuntamiento solo por tocar, y es una pena que tenga que ganarse de mala forma la vida, porque no sé si sacará siquiera diez euros al día. Todos son solitarios y cada uno tiene su rincón. Bueno, hay una excepción: el acordeonista que yo considero francamente bueno está a veces acompañado por un guitarrista, que tampoco lo hace mal. Una mención especial merece también el trompetista. Es notable la belleza del timbre de la trompeta, además de su potencia. Es un instrumento que siempre te maravilla. Lo oyes desde lejos y te atrae, caminas en su dirección. A todos nos encantaron de niños los desfiles militares y yo creo que en gran parte era debido a la brillantez de las trompetas y a la firmeza y energía de los tambores. Precisamente tenemos también en Oviedo un grupo de Trompetas y Tambores que a veces hemos oído por las calles.
Pues nada, tendremos que aprender a tocar algo, porque si la crisis sigue avanzando, no tendremos otro remedio que buscarnos la vida. Y de paso alegraremos el alma de nuestros conciudadanos.
La foto está tomada de SinLaVenia.

8 comentarios:

  1. Tocarán esos temas porque habrán observado que la gente les da más dinero. Pobrecillos... de todas formas hace mucho, cuando se pintaba en el suelo murales con tiza ¿te acuerdas? algunos compañeros míos de Bellas Artes se iban a Bilbao y en solamente una tarde sacaban muchísimo dinero! y tampoco pintaban Goyas! Un beso

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  2. A mí, me pone muy triste escuchar un violín en la calle. Fíjate qué tontería más grande.
    El violín, un instrumento que a mí me parece que sabe llorar, me inspira mucha tristeza cuando lo oigo entre calles y ruidos de coches. ¿Te imaginas un violinista en un parque de Osaka o de Tokio?. Cierro los ojos y le puedo ver agasajado por todas las palomas de los alrededores...

    Me alegro de que puedas disfrutar de tu ciudad cuajada de artistas.
    Me están dando muchas ganas de ir a Oviedo porque en los últimos tiempos me están hablando maravillas.

    Un abrazo, Mario. Me ha gustado mucho tu crónica sobre los músicos.

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  3. Hola Su.- Pues mira, no había caído en la cuenta de esa razón que me das de que toquen siempre lo mismo. Claro, la gente quiere oír lo que le gusta. Pero una vez oí tocar "Alfonsina", que no se suele oír, y quedé conmocionado. Y como esa debe haber muchas. De los murales sí que me acuerdo. Eran toda una empresa y tenían mucho mérito. Se merecían su recompensa. Saludos.

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  4. Hola Towanda.- Sí, el violín tiene su embrujo. Yo hice en una ocasión algún intento de tocarlo, pero me pareció desalentador. Ya solo sacarle sonido te costaba un montón y luego quedabas "frayau", como decimos aquí, debido a la postura. Con el acordeón me pasó algo parecido; pesa mucho y tienes que trabajar como un enano y quedas agotado... Lo que encuentro más cómodo es el teclado.
    Aquí hay una buena tradición musical y mucha afición. Ya habrás oído hablar de la ópera de Oviedo. Todo el año tenemos conciertos. Saludos desde la "tierrina".

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  5. Hola El Mirlo

    En San Sebastián pasa lo mismo que en Oviedo. Estos días estaba pensando algo parecido a lo que comentas. Hay un saxofonista y un violonchelista, cada uno en su zona, que tocan siempre lo mismo, las mismas canciones, Cielito lindo y Bésame mucho. Animan, dan calor y color a la ciudad. Estaba pensando en comprar alguna partitura y dárselas, pero por lo que veo, pasa lo mismo en otros lugares.

    Seguiremos disfrutando de su música y buen hacer.

    Besotes.

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  6. Hola María Eugenia.- Preciosa ciudad San Sebastián. Yo solo estuve dos días, pero algo ví. Estos músicos a veces funcionan de oído. No sé si las partituras les interesarán mayormente. Pero eso no quiere decir nada. El que sabe tocar toca con partitura y sin ella. Bueno, a seguir bien. Saludos.

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  7. Si tuviese tiempo me encantaría aprender a tocar el piano. De hecho, una de las cosas que me hubiese gustado es dedicarme a la composición musical... Quien sabe, a lo mejor el futuro me permite sacar tiempo para ello. Espero que dentro de no mucho tiempo se cree un software que produzca sonidos orquestales de buena calidad, (al menos mejores de los que hay habitualmente en el mercado).

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  8. Hola Johnny.- Te comprendo enteramente. Tocar el piano es una de las mejores cosas que se pueden aprender. Lo bueno del caso además es que el piano se funda en gran medida en consideraciones teóricas. En el fondo es pura matemática toda la ciencia de los tonos, los acordes y las escalas. Y es especialmente cómodo, porque trabajas sentado con las manos sobre la mesa, como el que dice. Todos los demás instrumentos exigen mucho más gasto de energía, soplar, posturas incómodas, etc. Y hoy día puedes tocar con auriculares en los pianos electrónicos, sin molestar a nadie y sin que nadie se entere. That is great!
    No te recomiendo tampoco un aprendizaje convencional, con métodos y todo eso, porque eso frena y desanima. Lo mejor es comprender las bases y luego armonizar melodías dadas. Sobre lo que me dices del software hay ya mucho. Lo puedes escribir en el ordenador como el que programa o compone y luego reproducirlo en estos aparatitos electrónicos. Bueno, vaya conferencia que te he largado... Saludos.

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