domingo, 27 de noviembre de 2011

Continentes Robados


Leyendo 'Continentes Robados' de Ronald Wright. El libro trata del desarrollo de la conquista de América a través del estudio de cinco etnias: los aztecas, los incas, los mayas, los cherokees, y los iroqueses. Uno saca conclusiones más bien decepcionantes. La conquista, la gloriosa conquista, no aparece más que como un despojo y asesinato en masa de pobres gentes incapaces de defenderse. Pero hay un elemento fuertemente resaltado: es el factor enfermedad. Quizás esto no se ha estudiado todavía de una forma detallada, el enorme influjo de las enfermedades infecciosas en aquella triste historia. Especialmente la viruela, pero también otras enfermedades, que a nosotros nos parecen "inocentes", como el sarampión y la gripe, tuvieron efectos catastróficos en aquella población completamente desarmada desde el punto de vista inmunológico. Fué la primera guerra biológica, y probablemente la que más mortandad produjo, de la historia. De unos 100 millones que se suponía que vivían en el continente americano a principios del siglo XVI en poco más de 50 años solo quedaron unos 10 millones. La "peste" silenciosa e inexplicable para aquellas pobres gentes, y también para los españoles, avanzaba más rápidamente que los ejércitos. De esa catástrofe no fueron directamente responsables los españoles, tan denostados por otras razones. Esas son causas "naturales" y de una forma u otra hubieran llegado, porque por entonces no se tenía ni siquiera idea de las causas de esas enfermedades, ni de las vacunas. 20.000 años separaban a las poblaciones de ambos mundos, del viejo y el nuevo mundo. Me refiero al tiempo en que aquellos pueblos nómadas procedentes del extremo oriente atravesaron el puente terrestre o helado o de mar libre de Behring para poblar en sucesivas oleadas el nuevo continente. Esa es la razón también de que los españoles consideraran "débiles" a aquellos pobladores e incapaces para el trabajo. Sencillamente se les morían en las manos. Y también la razón de que fueran capturados negros de África, fuertes y resistentes, para el trabajo de las minas y las plantaciones. Y es también probablemente la causa, entre otras, de que tan pocos españoles pudieran vencer en tan poco tiempo y tan fácilmente a pueblos numerosos e imperios desarrollados como el de los aztecas y de los incas. No es quitarles mérito, que evidentemente lo tuvieron los conquistadores en lo que se refiere a valentía y decisión, sino tratar de explicarnos cómo un puñado de aventureros, solo con sus espadas y sus caballos, pudieron en cuatro días tirar abajo todo aquello. Si no hubiera sido precedida por la enfermedad, la conquista hubiera resultado mucho más difícil o sencillamente no se hubiera realizado. Los recién llegados hubieran tenido que coexistir con aquellas poblaciones y abrirse paso mucho más lentamente. Hubiera sido mejor. Pero las cosas son como son. Es una pena también que tantos tesoros culturales se hayan perdido irremediablemente por la estrechez de miras de aquellos guerreros y también de muchos de los sacerdotes que los acompañaban. Pero nosotros discurrimos con las ideas actuales. Aquellos no tenían nuestras ideas y eran gente práctica. La historia no tiene marcha atrás. Aunque, como leí hace poco, el hombre puede hacer algo que ni siquiera Dios puede, que es cambiar la historia. Es decir, la forma de contarla. De todas maneras en lo que se refiere a América parece que lo que cuenta este libro debe ser en gran parte verdad, aunque en un tema tan complejo cabe siempre el relato "sesgado".

10 comentarios:

  1. Interesante tema. Me acuerdo cuando en el dichoso 1992 se celebraba la Exposición Universal en Sevilla, que la presentaban como un "encuentro entre dos mundos", yo solía decir con cierto sarcasmo: «Con la cantidad de muertos que eso supuso, mas valía que no se hubiesen encontrado...». Cierto es que en muchos pueblos ocurrían también sacrificios, atrocidades y actos horribles antes de llegar los conquistadores, pero su llegada no contribuyó a mejorar las cosas. A veces me han respondido diciendome que todas esas matanzas de indígenas a mano de los conquistadores no son criticables pues pueden ser consideradas "errores de la historia", pero por esa regla de tres, dentro de un siglo podríamos decir lo mismo sobre los Gulags soviéticos o barbaridades similares.

    En mi opinión, entre los mejores expedicionarios "conquistadores" con los que ha contado la humanidad se encuentran Alexander von Humboldt o Fridtjof Nansen... dado que se dedicaban a viajar y a explorar nuevas tierras buscando la "conquista del conocimiento".

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  2. La historia, como tú dices, no tiene vuelta atrás... pero sí podemos aprender algo de lo errores ¿no te parece?.
    Te voy a hacer una nueva confesión, como aquélla de que nunca he visto una vaca en persona... y es que soy un poco "burra" para la historia. Que no doy más de sí o de mí. Desde bien pequeña ha sido un sufrimiento para mí estudiar historia y apenas de esta época recuerdo el nombre de un par de conquistadores (y eso tirando por lo alto).
    Con todo y con eso, me encanta como cuentas las cosas. ¡ay!, si alguno de mis profes de historia hubieran sido tan amenos como tú...

    Un abrazo.

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  3. Hola Johnny.- Sí, ese encuentro trajo muchas consecuencias, sobre todo para los indios. También para europa. Tarde o temprano se hubieran encontrado lo mismo. Pero yo nunca había reflexionado sobre el tema de las enfermedades, Parece que esto fue más fatal que la crueldad de los conquistadores. Por otra parte la conquista y colonización fue algo muy complejo y seguramente hubo de todo. También hubo mucha buena gente. Sí, los exploradores son de otra pasta, aunque detrás de ellos vienen los otros. Eso es lo que pasó en África. Bueno, saludos desde esta tu tierra, porque es tu tierra ¿no?

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  4. Towanda.- Espero que aprendamos de los errores. Lo que pasa es que en algunos casos no se trata de errores, sino de barbaridades. Y de esas no sé si nos libraremos algún día. Porque a veces esas barbaridades no dependen tanto de la maldad de los individuos, como de las leyes o reglas de las sociedades. Ahí están las guerras. Las guerras son el resumen de todos los males. Y, sin embargo, seguiremos repitiendo aquello de que fueron necesarias e inevitables. Y las guerras no las declaran ni las llevan a cabo unos pocos individuos aislados, sino pueblos enteros. Eso sí, muchos obligados.
    Por si te sirve de consuelo yo también fui malo para la historia en mis años escolares. Me aficioné luego, leyendo lo que pescaba, sobre todo en la cama antes de dormirme. Me relaja mucho y me entretiene.
    Yo no enseñé nunca historia. Y no me hubiera gustado, porque hay que hablar mucho. Lo más descansado para enseñar son precisamente las matemáticas. Escribes en el encerado, mandas hacer problemas...
    Saludos y gracias por tu comentario.

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  5. En efecto, Mirlo, nací en Asturias. El tema de las enfermedades es algo con lo que a veces no solemos contar, posiblemente porque hoy en día es posible subirse a un avión y estar en cualquier parte del mundo en menos de 24 horas... Me acuerdo, cuando viajé al Ártico, haber visto un montón de tumbas en un lugar llamado Longyearbyen, la "ciudad" más grande en el archipiélago de Svalbard (entrecomillo lo de "ciudad" porque son realmente dos calles y 30 casas, pero es que allí la consideran como una ciudad). Curiosamente todas las tumbas eran de 1918: la gripe española. Me llamó la atención porque es un lugar tan aislado (y ya no digamos a principios del siglo XX) que lo último que uno se imagina es que lleguen gripes procedentes del continente. Y no se trata sólo de enfermedades, sino de cualquier ser vivo "exótico" que podamos introducir en el entorno, algo a mi personalmente me causa cierto miedo. Ayer, unos amigos míos que están trabajando en Nueva Zelanda me contaban que tuvieron que matar a una araña que producía picaduras muy dolorosas (pero no mortales) porque se les coló en la bañera, con el consiguiente susto. Si introducimos un ser vivo como ese en un lugar como Asturias, en un par de años podríamos encontrarnos con que se ha adaptado demasiado bien, se ha reproducido y andan por todas partes. Casualidades como esas producen muertes de animales salvajes, domésticos o ganado y pueden causar enfermedades a personas. Es un "efecto mariposa" biológico. A veces pensamos que cualquier sitio, por bonito que sea, es como nuestra casa y la realidad es muy diferente.

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  6. En todos los sentidos los conquistadores españoles, nos cubrieron de “GLORIA”. Invadieron otro país en busca de la riqueza de aquellas gentes, los diezmaron mediante las matanzas y enfermedades nuevas. ¡Que entonces allí no existían! Su cultura bárbara o no. ¡Era su cultura! Les obligaron a aceptar otra religión ¡Que no era la de ellos! Entonces ¿Qué favor hicimos a esos países? Llegaron por mar y atacaron sobre caballos que los aztecas, no conocían. ¿Qué paso en “La noche triste”? Soy española y sin embargo me avergüenzo.

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  7. Hola Johnny.- Sí, lo que dices es preocupante. El tema de la biología es el más serio con el que se puede enfrentar la humanidad, me parece a mí. Una agresión de ese tipo puede ser tan peligroso como un meteorito. Además es algo escondido y no fácilmente detectable. Pero, en fin, tampoco podemos vivir obsesionados. Lo que me dices de la movilidad de la gente también es preocupante. Hoy día todas las enfermedades son pandemias. No es posible contenerlas dentro de unos límites geográficos. Bueno, supongo que no haréis puente a principios de diciembre como aquí. Saludos.

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  8. Hola Marisa.- No quisiera despertar rencores... Cuando yo discutía estos temas con los peruanitos siempre les daba un argumento que los dejaba callados. Primero les preguntaba por el apellido: todos llevaban apellidos españoles. Y luego les decía: Los que hicieron todas esas barbaridades fueron vuestros antepasados, que los míos se quedaron en casa. Aquello que sucedió en América era incontrolable y quizás no hubiera suceder de otra manera, dada la naturaleza humana, sus ambiciones y necesidades, y las ideas que tenían. Y, desde luego, de las enfermedades no fueron responsables, puesto que es algo que no es controlable y menos entonces. Yo no me avergúenzo del todo, porque en medio de tanto desbarajuste hubo voces nobles y acciones admirables. Ya sé que estás especialmente unida a Méjico y para tí tiene que ser algo más sensible.

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  9. Invadir otras tierras solo por enriquecer un país, no lo veo muy loable. Llevarse sus riquezas para enriquecer a otro país, tampoco. Y si no se hubiesen pisado esas tierras, las enfermedades que diezmaron a tanto indígena no llegarían en tropel, se necesitarían muchísimos años y para entonces ¡quién sabe como las afrontarían…! Lo siento sigue siendo mi opinión

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  10. Hola Mirlo, ...hablando de biología y de colonizaciones, otro día escribiré sobre la vespa velutina, avispa asiatica. A tu tierra todavía no ha llegado pero aquí es una plaga y muy preocupante. ¡¡¡Se comen las abejas!!! y no sabes como!! este verano ha colonizado toda Gipuzkoa, está ya llegando a Burgos, en fin, un desastre. Y sin abejas ya sabes...

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