martes, 4 de octubre de 2011

El cuerpo es nuestra casa


Siguiendo con el cuerpo. ¿Hay alguna forma de "escuchar" a tu propio cuerpo? Yo creo que sí. Y, por supuesto, de "sentir". Aunque en esto se ha de ser prudente, claro está. Yo creo que he llegado a distinguir todos esos dolorucos y sensaciones que se perciben por el vientre y el pecho y que tanto nos asustan a veces. Generalmente son cosas digestivas. Hubo una temporada que anduve con verdadero miedo; hasta fuí al cardiólogo por causa de una cierta "opresión" que yo sentía al subir escaleras. Lo típico. Pues parece que aquello eran, efectivamente, cosas del estómago, gases y cosas parecidas. Pero no hay que fiarse, claro está. De todas formas es bueno "conocerse". Cada uno "conoce" su propio cuerpo. Esto se lo dije en una ocasión a una médico, y contra lo que yo esperaba - que se riese de mí - me lo concedió. Aunque, claro, con estas cosas lo más seguro son los análisis y las exploraciones del tipo que sea. Pero sí: uno se siente bien o mal. Eso es una gran verdad. Creo que a esa sensación se le llama cenestesia, propiocepción o interocepción. No se puede reducir a ninguno de los cinco sentidos. Es más bien una sensación difusa. Es como el cansancio; ¿qué es propiamente el cansacio? ¿Es una sensación psicológica, física, o las dos cosas? El malestar, el "mal cuerpo", esa sensación de inseguridad (de ahí viene la palabra enfermo, "infirmus"),... Evidentemente "sentimos el cuerpo". Quizás nos "pesa". En otras ocasiones nos sentimos ligeros, despejados, con una profunda sensación de descanso, bien, sosegados,... Así es la vida. Y un arte saber conducirse para sentirse siempre bien. Tenemos que vivir en nuestro cuerpo, no tenemos otro remedio. Es lo que tenemos. El cuerpo es nuestra casa, como dijo...pues creo que San Pablo, ¿no?

5 comentarios:

  1. Este tema es algo que me afecta porque siempre me ha dado cierto miedo. Hace varios meses sentí dolor y opresión en el pecho y pensaba que algo realmente malo me estaba ocurriendo. Creo que nunca estuve tan asustado. El médico me dijo que tenía una inflamación de estómago y que eso me estaba oprimiendo los pulmones, provocándome una falsa sensación de presión en el pecho. Al final, llegó la deducción lógica: el origen de todo era el stress, uno de los peores enemigos del cuerpo.

    Ahora tiendo a tomarme las cosas de otro modo. Sé que puede parecer un poco nihilista, pero cuando surge un problema me digo a mi mismo: "No hay motivo para agobiarse. Dentro de un siglo esto no tendrá la más mínima importancia y el universo seguirá su curso."

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  2. Y no solo dentro de un siglo, Johnny. Dentro quizá de un par de semanas a lo mejor ya no nos acordamos de aquello. El tema está en que en los períodos de ansiedad tragamos mucho aire especialmente cuando comemos aprisa y con preocupaciones. Luego las malas digestiones... La opresión según mis teorías es sobre el diafragma, sobre el cual descansa la punta del corazón, disminuyendo también la capacidad de la caja torácica... En fin, los médicos no suelen hacer mucho caso a estas explicaciones, pero yo como presumo de conocermem a mí mismo... Bueno, saludos y gracias por tu comentario.

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  3. Hace años tuve unos dolores muy raros y difusos por todo mi cuerpo, después de visitar varios médicos que no supieron decirme nada pensé ¿será esto del stress? así que empecé a nadar y al cabo de un mes de nadar todos los días se me quitó. Besos
    y a cuidarse.

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  4. Sí, nadar es una de las mejores cosas del mundo. Yo lo haría todos los días si no me resultara tan complicado, todo eso de ir hasta la piscina, vestirse, ducharse, desvestirse,...Si uno tuviera el mar ahí enfrente... Pues a cuidarse también, Su.

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  5. Yo escucho poco y mal a mi cuerpo...
    Ay, Dios mío, algún día se volverá contra mí.
    Un abrazo.


    Pd: Mirlín, ya está lo que te dije del teléfono...

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