jueves, 23 de junio de 2011

Sobre las imágenes en poesía


La poesía se construye en gran medida a base de "imágenes". Llamo imágenes a expresiones que no tienen significado en un sentido estrictamente literal, pero que, sin embargo, sí nos parecen acertadas y entendemos algo en ellas, que quizás no sabríamos expresar en lenguaje corriente. Generalmente estas imágenes tocan nuestra sensibilidad de alguna forma, son algo más que meras comparaciones. Más técnicamente se llamarían "figuras o tropos de dicción", metáforas, etc. Por ejemplo, cuando un poeta hablando de un ciprés gigantesco lo llama "enhiesto surtidor de sombra y sueño/ ...chorro que a las estrellas casi alcanza,/ devanado a sí mismo en loco empeño." (Gerardo Diego) es evidente que el árbol no es ningún surtidor y no sabemos cómo será un surtidor de sombra y sueño, no de agua precisamente, pero la imagen resulta feliz y nos sugiere algo, aunque no sepamos exactamente qué. Quizás entendemos una alusión a anhelos, deseos, impulsos, que nos transportan a las alturas. Cuando Machado dice aquello de "el mar huele a rosas" evidentemente no se puede tomar al pie de la letra. Esto es como los chistes; más de uno te pediría cuentas de por qué dices eso, cuando es evidente que el mar no puede oler a rosas. En este caso hay una asociación entre el mar y su ambiente, el ambiente de un pequeño puerto del mediterráneo, por ejemplo, con sus casitas blancas y sus jardines; y en los jardines las rosas. Hay imágenes felices, poderosas y sorprendentes como aquella de "como un río de leones/ su maravillosa fuerza/ y como un torso de mármol/ su dibujada prudencia" (Lorca), o la de "florecerán vuestros huesos como un prado" del poeta bíblico Isaías. No menos sorprendente es aquella estrofa de San Juan de la Cruz, ya que hablamos de leones y de flores:
Nuestro lecho florido,
de cuevas de leones enlazado,
de púrpura tendido,
de paz edificado,
de mil escudos de oro coronado.
 Machado tiene un poema dedicado a esto de las imágenes; aunque en él se refiere más a las que yo llamaría asociaciones; es aquel que empieza así: "¿Faltarán los lirios/ a la primavera,/ el canto a la moza/ y el cuento a la abuela...?". Un poco más adelante dice:
Nunca desdeñeis las cópulas
fatales, clásicas, bellas,
del potro con la llanura,
del mar con la nave hueca,
del viento con el molino,
la torre con la cigüeña.
Efectivamente hay asociaciones que no por manidas dejan de ser buenas, como todas las que señala el poeta ahí:
Riman la sed con el agua,
el fuelle con la candela,
la vieja con el rosario,
la jarra con la moneda.
Los cántaros con las fuentes
y las graciosas caderas...
Y termina diciendo: "Mas si digo: Hay coplas/ que huelen a pesca/ o el mar huele a rosas..."
Estas otras asociaciones son sorprendentes; son como descubrimientos y pasan al común tesoro de la buena literatura.
Yo de todos modos quiero distinguir entre asociaciones e imágenes. Las asociaciones son reales, no se violenta el significado de las palabras. En las imágenes o metáforas sí. Cuando se dice, por ejemplo, "y la ola humilde a nuestros labios vino/ de unas pocas palabras verdaderas" (Machado), se está llamando "ola", como las que llegan a besar nuestros pies en la playa, a ese conocimiento sencillo y profundo de las cosas, que nos proporciona la poesía.

4 comentarios:

  1. Falté unos días del blog, pero ahora ya me estoy poniendo al día. Encuentro tus últimas entradas muy interesantes… Pero precisamente la de hoy la considero apasionante. Saludos

    ResponderEliminar
  2. Gracias Marisa por tu comentario. Ya me parecía a mí que debías estar fuera porque no se movía tu blog. Ahora está todo bastante parado. Se ve que la gente anda ocupada. Saludos.

    ResponderEliminar
  3. sublimes letras nos regalas , infinitas gracias por concedernos el privilegio de ser confidentes de ellas, un besin de esta amiga admiradora que te desea con todo cariño feliz fin de semana.

    ResponderEliminar
  4. Feliz primeros de julio…es un
    Placer pasar por tu blog y leer
    tu hermosa entrada …una definiciónn hermosa y acertada a la poesía y además nos dejas un ramillete de versos preciosos ...un deleite a la vista y al corazón.
    con mi gran afecto y admiración
    un abrazo .
    Marina

    ResponderEliminar