sábado, 4 de junio de 2011

De piedras, flores y bosques

No voy a resistir la tentación de poner aquí algunas fotos más de la cosecha que recogí ayer por esas benditas cumbres. Algo que me llamó la atención, aunque ya lo sabía, fueron esos densos bosques de nuestra montaña central: hayedos, castañedos, robledales... en los concejos de Quirós y Lena.  Que Dios nos los conserve. Son un verdadero tesoro. Dentro de ellos se puede refugiar la poca fauna interesante que nos queda: osos y lobos. Yo no sé hasta qué punto toda esta riqueza estará protegida. Claro, los ganaderos van a lo suyo y, desde luego, a mí no me haría ninguna gracia encontrarme de pronto con un oso o con un lobo... Conocí gente a la que sucedió eso y, al parecer, no se asustaron demasiado. Al menos eso era lo que decían. De todas formas que esos bellos bosques sigan alegrando la vista y el corazón de muchas generaciones.





Otro día más, que aún hay mucha tela que cortar.

6 comentarios:

  1. Si el otro día te comenté que nunca había visto una vaca de cerca, imagina un oso o un lobo...

    Son paisajes preciosos que, en lo que a mí concierne, voy a proteger sobremanera... porque no creo que nunca suba tan alto. Todo lo más me quedaré en el pueblo más próximo conociendo a los vecinos.

    Ay, ¡como soy de ecologista!.

    Un abrazo.

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  2. Hola Towanda, pues sí, después de un paseo por esos lugares se te serena el alma. La gente, por lo general, prefiere las playas y los sitios donde se pueda comer bien. Lo cual también está bien. Por eso estos otros lugares están algo más preservados del turismo destructivo, pero también hay cada vez más gente que compra casas o las hace por esos pueblecitos... Osos o lobos todavía no ví ninguno, pero "haberlos haylos..."
    Saludos.

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  3. Que bonito, ahí si que se está en paz y en silencio, a mi también me gustan muchos esos parajes, ya lo sabes. Muxu bat

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