miércoles, 16 de febrero de 2011

El viaje de Alvar Núñez Cabeza de Vaca I




En el que se narra el viaje de los expedicionarios desde la isla de Santo Domingo a la de Cuba para cargar bastimentos.

In this chapter is reported the trip of the expedition members from the island of Santo Domingo to that of Cuba to load food.

El relato de la expedición mandada por Pánfilo Narváez a la Florida y que nos hace Alvar Núñez Cabeza de Vaca en su libro “Naufragios” comienza prácticamente con el viaje a una “villa” de la isla de Cuba llamada Trinidad, a donde fueron “a buscar bastimentos”, que les ofreció un tal Vasco Porcalle. Aunque he visto escrito que los expedicionarios viajaron a lo largo de “la costa norte” de Cuba, parece que no pudo ser así. CV habla expresamente del cabo o punta de Santa Cruz y de la villa de Trinidad. Yo no conozco Cuba – por desgracia – pero he visto claramente en el mapa de Google que esos lugares están en la costa sur de la isla. Esa ciudad, Trinidad, hacía ya 13 años que había sido fundada, pues estamos en 1527, y la villa se había fundado en 1514, a poco de conquistarse la isla, hecho en el que había participado también Narváez, y es una de las “siete villas” o primeras ciudades fundadas por los españoles en Cuba. Hay dos cabos de Santa Cruz, como podemos ver en el mapa: Cabo de Santa Cruz, cerca de Santiago de Cuba, distante unos 200 kms., y Santa Cruz del Sur, un poco más allá, camino de Trinidad. El cabo del que se habla en el relato tiene que ser el segundo, puesto que CV dice que estaba a mitad de camino. La distancia que da él, de Santiago a Trinidad, 100 leguas, parece ser bastante aproximada. Según mis cálculos, una legua eran cuatro millas italianas, y una milla italiana eran 1481 metros. Por lo tanto 100 leguas resultan ser 592.4 kilómetros. Por carretera nos dicen que son 620 Kms. Así que la cosa no anda muy lejos de la verdad. Si hubieran ido por la costa norte habrían tenido que rodear toda la isla, lo cual resultaría absurdo.
Bueno, aclarado este punto, seguimos con el relato. Iban seis navíos, los cinco que trajeron de España más uno que habían comprado en la Española. Al llegar a Santa Cruz, el capitán Narváez decidió que siguieran solo dos hasta Trinidad, y que ellos esperarían al regreso. Así que el capitán Pantoja con su navío y el propio autor del relato con el suyo siguieron hasta Trinidad.
Esta población es digna de notarse. Oigamos lo que dicen de ella: “Cuando hablamos del encanto de la época colonial, pocas ciudades en América pueden rivalizar con la pequeña y romántica ciudad de Trinidad... declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO...; cerca está el Valle de los Ingenios, un verdadero museo de la industria azucarera, con restos de molinos, casas señoriales,...y, al otro lado, la playa de Ancón con un mar de turquesa, y atardeceres increíbles, con el sol poniéndose sobre el mar,... un espectáculo silencioso, mágico, colosal....”
En fin, un lugar de ensueño, pero no tanto para Alvar Núñez y su gente que se encontraron con que “aquel era muy mal puerto y se solían perder muchos navíos en él ”. Pues así sucedió, efectivamente; no se hizo esperar uno de aquellos huracanes que barren con frecuencia el golfo de Méjico. “Comenzó el tiempo a no dar buena señal, porque comenzó a llover, y el mar iba arreciando tanto, que aunque yo di licencia a la gente que saliese a tierra, como ellos vieron el tiempo que hacía y que la villa estaba de allí una legua, por no estar al agua y frío que hacía, muchos se volvieron al navío”, nos relata el propio CV. Esos navíos se convirtieron en su sepultura, como veremos en el próximo capítulo de la serie.

6 comentarios:

  1. Preciosa manera de relatar los hechos, engancha.
    Ya veo que el amor a las matemáticas te persigue... ¡Menuda explicación! Saludos

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  2. Gracias, Marisa, por haberte asomado a esta ventanita. Por lo menos sé que tengo una lectora. Lo de las matemáticas es obsesivo... y lo de las localizaciones geográficas también. En fin, todos tenemos nuestras manías. ;) Saludos. Me asomo con frecuencia a tu blog de Loco Mundo. Son cosas curiosísimas las que cuentas ahí.

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  3. Gracias a Marisa, he vuelto a asomarme a tu blog "problemas de matemáticas". Reconozco que hacía tiempo que no pasaba por allí, no porque no me guste, sino, por falta de tiempo para asentar conceptos.
    Un saludo.

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  4. Hola Ana María.- Pues, mira, el que casi no se asoma a ese blog de matemáticas soy yo precisamente. Creía que no lo visitaba nadie. Pero si os dáis alguna vuelta por allí igual me animo a seguir escribiendo... Un saludo.

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  5. pues creo que es lo que has de seguir haciendo ...escribiendo que mira como yo te hice caso en dejar como partidos los versos para su rima ...eres un gran escritor
    feliz fin de semana
    un abrazo
    Marina

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  6. Gracias, Marina.- Procuraré seguir tus consejos. ;) Que pases feliz día.

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