jueves, 25 de noviembre de 2010

Sobre el maltrato de los animales


Me lo contaba un pastor en Zamora. Me causó sorpresa ver un rebaño atravesar la carretera muy cerca de la zona urbana. El pastor, un hombre de unos cincuenta años, iba delante del rebaño con sus perros; las ovejas le seguían. Entablé conversación con él. Me llamó la atención una perrita más bien pequeña que miraba atentamente al pastor, como esperando el más mínimo gesto de él para cumplir sus órdenes. Me contó que a aquella perrita, tan fiel y diligente, tan excelente guardiana del rebaño, la había encontrado vagando por el campo, hambrienta y solitaria, sin amo. Él la había recogido, alimentado y enseñado a guardar y conducir el rebaño. Ahora era su mejor perro pastor. Efectivamente, bastó un gesto acompañado de un silbido, como me pudo demostrar en aquel momento, para que la perrita saliera disparada a poner en orden el rebaño. Me conmovió un poco la historia. Es sorprendente esto de los animales. A veces, pienso también que no nos merecemos tanto cariño. Recuerdo también otra historia, esta vez de un caballo. Estábamos en un pueblo perdido por ahí. Pasó un caballo más bien al trote con un hombre borracho encima. El borracho iba gritándole al caballo y dádole taconazos en los ijares para que galopara a toda velocidad, pero el caballo, comprendiendo que su amo no debía de encontrarse muy bien, "no le hacía caso", y le llevaba hasta con prudencia por no decir cuidado.
Todo esto a propósito de los animales, que son en general bastante buena gente.

4 comentarios:

  1. Los animales son más humanos que los humanos, son leales, y nunca guardan rencor por muy mal que los trates, merecen todo mi respeto. En casa tengo una muestra del abandono de un ser “humano…” a una perra. Paso un día con el coche y alguien le vio lanzarla afuera durante tres noches se oía llorar y por el día no sabíamos dónde estaba metida. Apareció en el gallinero de un vecino después de haber dado cuenta de todos los huevos, la recogimos hecha una maraña de pelos y pulgas hace cuatro años y hoy es una perra preciosa. Lo único que siento es que quién vio como la echaban del coche no tomó la matricula.

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  2. ¿No será la perra que aparece en tu recuadro de identificación? Has hecho una buena obra. A mí mis circunstancias no me permiten recoger perros. Solo recojo cactus abandonados... A propósito de perros abandonados he visto una película preciosa; ahora no recuerdo el nombre. Creo que trabajaba Richsrd Gere. Son casos reales. Aquí en España creo que ha sucedido uno de esos casos: perros que esperan a que su dueño regrese...durante ¡años!

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  3. No ese es mi mejor amigo, pero ya está viejín y muy achacoso, ahora solo me queda cuidarle para devolver un poco del cariño que siempre nos dio a todos, la recogida es color canela y así la llamamos. ¿sabes? los cactus no te miran de frente a los ojos...
    Ya oí hablar de la película, pero paso de ella soy muy “sensiblona” a esos temas.

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  4. Los animales son excepcionales en todos los sentidos, mi gata se murió hace ya varios años, guardo muy buen recuerdo, de su cariño y de su caracter pero por ahora no quiero tener ninguno, prefiero mirar los de los demás. ¡¡¡Hasta las arañas me parecen increibles!!!

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