sábado, 25 de septiembre de 2010

Pérdidas aceptables

"Pérdidas aceptables" es una novela de Irwin Shaw, la última que escribió, de 1982. Ayer a medianoche la terminé. La verdad es que debe ser buena, porque al menos te mantiene el interés constantemente hasta el final. Por ella desfilan toda una serie de personajes variopintos y de pequeñas historias, que tienen que ver con el protagonista, porque se trata precisamente de adivinar quién puede tener  algo contra él hasta el extremo de amenazarlo de muerte. Así la narracción principal se convierte en una colección de historias, con tipos bien curiosos. Estas amenazas acaban destruyendo los nervios del protagonista, van minando su confianza en sí mismo y en la vida hasta llevarlo a una grave enfermedad, que requiere una operación complicada, que encima sale mal, hasta conducirlo al borde mismo de la muerte. Pero todo esto lo lleva al mismo tiempo a una purificación hasta el punto de adquirir la más completa indiferencia, que, finalmente, le permite gozar como nunca hasta entonces de las cosas sencillas, como la compañía de su mujer, una conversación, una puesta de sol o el aire fresco de la mañana.
La lectura es engañosa, al menos para mí. Durante toda la novela estás sospechando sobre la larga lista de individuos y enemigos, que van desfilando por ella, de éste o de aquel, tratando de averiguar "quién será el asesino". Luego resulta que el tal "asesino" no es nadie conocido y no juega en resumidas cuentas ningún papel en la historia. La verdadera historia es simplemente la del protagonista.
Las obras de este autor han sido llevadas al cine y a la televisión. Es un escritor objetivo, directo, que puede ser entendido sin romperse la cabeza. De todos modos, al final de la novela se mete en visiones oníricas, sueños raros, durante la larga convalecencia del protagonista, que pueden tener sentidos extraños o simbólicos, como todos los sueños.
Seguramente hay bastante trasfondo de pensamiento en la novela, que solo puede ser descubierto reflexionando sobre ella, como suele suceder con todos los verdaderos escritores. El mismo título es provocador: "Pérdidas aceptables" es la expresión que utilizan los militares cuando planean alguna operación arriesgada. Se cuenta con que se perderán vidas, que casi hasta se pueden contabilizar, pero esas pérdidas "pueden ser aceptables". El autor de la novela lo aplica a otros aspectos de nuestra sociedad. También aparece hacia el final el tema de la 'responsabilidad' más que "compartida" "diluída", como puede suceder en tantos aspectos de la vida; en un hospital, por ejemplo. Bueno, todo esto nos llevaría muy lejos.
Terminada esta novela he empezado otra, pues necesito "pasto" constantemente. Y eso es bueno. Esta vez me toca "A sangre fría", de Truman Capote, que promete ser muy buena.

2 comentarios:

  1. Hola Mario, "A sangre fría" es genial!!! a mi me gustó mucho. Yo también necesito "pasto" como no tengo tele (porque no quiero para la mierda que dan...) mis pelis son mis libros, me lo paso muy bien cuando encuentro uno que me engancha. Beso

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  2. Si, Su. De Truman Capote solo había leído relatos cortos. Y me había sorprendido ya por su estilo. Esta novela me está gustando mucho, aunque se trata de un caso histórico y bien trágico. Creo que como narrador es insuperable. Un estilo periodístico. Pues que sigas con tus libros. El que reseño aquí de Irwin Shaw también te lo recomiendo. Besos devueltos...

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