jueves, 10 de junio de 2010

Sobre la poesía y el tiempo


¿Qué elementos conforman la poesía? Que conste que yo no soy ningún especialista del tema, pero algo he leído de poesía, me gusta, y tengo mis propias ideas. Vamos a discurrir un poco sobre esto en esta mañana oscura, lluviosa, plomiza. Me entretiene. Evidentemente, en la poesía clásica se advierte enseguida la forma. Un poema no se reduce a una serie de líneas puestas unas encima de otras por más bellas que sean las imágenes y profundos los pensamientos. Hay siempre un cierto artificio convencional de medida, rima, ritmo, estrofa, forma métrica en una palabra. Un buen sitio para conocer las formas que se utilizaron en la métrica castellana es este: metrica castellana. Existen numerosas formas y medidas de versos, prácticamente desde 4 a 14 o 16 sílabas, siendo las más frecuentes las de siete, ocho, y once. Hay rimas en asonante y consonante, alternadas o no. Existen diferentes formas estróficas y de composición: el romance, el soneto, la lira, el madrigal, la décima, la octava real, la copla,... Hay una gran variedad de todo ello. Evidentemente ello constituye una gran riqueza, pero por alguna razón, quizás simplemente por falta de formación o información, todo eso está hoy día olvidado y hasta despreciado. Ha triunfado el “verso libre”. Pero me temo que lo que se vió al principio como una liberación de los moldes externos de la forma, se ha convertido al final en una trampa, para caer en algo informe, arbitrario, que ha perdido buena parte de lo que cosntituía el encanto de la poesía antigua. Aquellas cadencias, aquella resonancia, aquellos ecos, aquel decir armonioso, repetitivo, medido, al que el oído estaba acostumbrado en formas reconocidas y reconocibles... Ahora la poesía consiste en gran medida en una especie de enigmas, que ni siquiera sabes si tendrán solución. Quizás no la tienen. Bien, eso a propósito de la forma. Porque la poesía, claro está, no es solo forma. La forma viene a ser como el cuerpo. El alma está en otra parte. Es la diferencia entre ser un buen “versificador” y un buen poeta. Entonces ¿dónde está el alma de la poesía? Esto es mucho más difícil de analizar. Machado – el gran Machado - considera un elemento esencial de la poesía, por lo menos de la lírica, algo que podríamos llamar la “temporalidad”. En “De un cancionero apócrifo” nos dice: 
Una intensa y profunda impresión del tiempo sólo nos la dan muy contados poetas. En España, por ejemplo, la encontramos en don Jorge Manrique, en el Romancero, en Bécquer,... 
El mismo recuerda aquellos versos inmortales del primero: “¿Qué se hicieron las damas, / sus tocados, sus vestidos, / sus olores?” Y podríamos añadir aquellos otros bien conocidos de Bécquer: “...pero aquéllas que el vuelo refrenaban / tu hermosura y mi dicha al contemplar / aquellas que aprendieron nuestros nombres / esas... ¡no volverán!”. El mismo Machado tiene muchas composiciones de ese estilo: el tiempo que fluye, que escapa, el recuerdo, la añoranza... Por ejemplo, este retazo de “Campos de Soria":
Estos chopos del río, que acompañan
con el sonido de sus hojas secas
el son del agua cuando el viento sopla,
tienen en sus cortezas
grabadas iniciales que son nombres
de enamorados, cifras que son fechas.

5 comentarios:

  1. Estoy totalmente de acuerdo contigo,poesía es poesía..., ¿el resto?, una necesidad imperiosa de liberar la mente y hablo con conocimiento de causa.
    Un abrazo

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  2. Hola Ana María, esperaba tu comentario porque sé que trabajas el tema :) Quizás no estés de acuerdo conmigo en lo de la métrica, de la que yo soy más bien partidario. Me gustaría que me ampliases el comentario sobre este punto: "poesía es poesía...¿el resto?" Pero ¿no necesitamos servirla en algún "contenedor"? Si no, se nos escapa, como las esencias... Pregunto. Saludos.

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  3. Perdona, Ana María, ahora ya lo entiendo: el resto es "una necesidad imperiosa de liberar la mente". Si todos necesitamos expresar lo que llevamos dentro.:)

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  4. Ahora has captado lo que intentaba decir,quizá me haya expresado mal. Yo también soy partidaria de la métrica, lo que ocurre es que algunas personas(como por ejemplo, yo), necesitan gritar sin más, y en esos momentos no son capaces siquiera de contar sílabas(como si fuera un falso poeta). No sé si me entiendes, yo libero mi mente sin más, y soy consciente de que no escribo poemas, sólo libero sentimientos de forma torpe.

    Un abrazo

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  5. Sí, ahora lo entiendo. Pero se pueden hacer las dos cosas: liberar la mente y escribir poemas. Lo que pasa es que escribir poemas lleva un trabajo añadido de elaboración. Como decía Steinbeck, para escribir literatura lo primero es tener algo que decir, pero lo segundo es acertar a decirlo. De todas formas yo creo que tú lo haces bien. :)

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