miércoles, 7 de abril de 2010

Nota ogni cosa


"Nota ogni cosa", dicen que era una máxima de Leonardo de Vinci. Aquí tenemos una puerta. Sí, una simple puerta. Pero si nos acercamos y examinamos cómo ha sido labrada la piedra, cada piedra, y ajustada y colocada en su sitio, con sus molduras y dibujos, y palpamos la fortaleza de la madera, madera de roble o castaño, quizás con sus herrajes de bronce o hierro... entonces nos admiramos y disfrutamos con una obra bien hecha, robusta y sabia, fuerte y delicada al mismo tiempo. Y obras así encontramos casi en cualquier lugar. Y nos parecerá que ha valido la pena llegarse hasta allí solo para contemplar en su cuerpo real, no solo por fotografías, cosas tan dignas de verse. Nuestra contemplación ha de ser analítica. Hemos de apreciar los detalles, valorarlos, y al mismo tiempo preguntarnos cómo fue hecha, con qué herramientas o modelos, en cuánto tiempo, de qué materiales, qué leyes de la mecánica o de la estática permiten arcos y vanos, techumbres y bóvedas... Eso es lo que nos permite disfrutar de la arquitectura. Lo mismo podríamos decir de cualquier otro arte. Hay tanta belleza a nuestro alrededor, tanto de qué admirarse y por qué preguntar...
Pues hablando de misterios, funciona la Wifi y a toda pastilla. Estoy en este caso admirado pues hasta de mí mismo. Compré un router - solo 40 tacos - . Lo instalé sin ayuda de nadie - con el disquito, claro -. Hice funcionar el invento en cuatro ordenadores y tres sistemas operativos - ¡hasta en Windows! -, y aquí seguimos... Ahora, no me preguntes cómo lo hice. Es cuestión solo de empeñarse y "enredar", como decimos en Asturias, "pa arriba y pa abajo" hasta que se enciende la lucecita. Y luego procura no tocarlo más. Como solemos decir "tente mientras cobro".
La fotografía corresponde a una puerta lateral de la iglesia románica de Santa María de Lugás, cerca de Villaviciosa.


No hay comentarios:

Publicar un comentario