martes, 5 de enero de 2010

Sobre el inglés, los corzos y lo jabalíes.



Bueno, pues no sé qué pasa ahora con esto de los gadgets que me los mandan en inglés. A mi no es que me importe....;)), pero, claro, mis lectores.... Pues esa barra de vídeo y las noticias ahora vienen en inglés. Pero estos de Google no se han enterado todavía de que yo hablo el "otro" idioma... Porque para los americanos no hay más que dos idiomas, el inglés y los otros. A Bush le parecía increíble que no le entendiese todo el mundo, cuando fue a una de esas cumbres o no sé qué reunión y habló, pues naturalmente, en inglés. Como algunos ponían cara de "mí no comprender" hasta se enfadó y dijo: "Pero, bueno, ¿no entienden inglés?". Tuvo que intervenir suavemente la Merkel diciéndole: "Tenga paciencia...". Pues sí, hay otros idiomas. Con el inglés hemos tenido mala suerte, porque hay dos idiomas de inglés, el que se escribe, que ese lo entiende "todo el mundo", bueno, casi todo el mundo, y el que se habla, que ese no lo entiende "ni su madre". Aunque a mí, si me ponen el letrerito debajo, pues, claro, lo entiendo, y hasta se me ocurre decir: Pues mira qué bien lo pronuncia, como un verdadero nativo, así da gusto, eso sí que suena a inglés, no el inglés macarrónico, que estamos obligados a hablar los que nacimos en otra parte. Pues resulta que los niños, según las últimas investigaciones, aprenden los rudimentos de su idioma - por lo menos "el acento" - en el seno materno, y cuando empiezan a llorar ya lo hacen en inglés, en alemán o en español. Yo creo que hasta lloraba en bable, según me contaba mi madre.

Pues ese caminito que vemos ahí tiene su "aquello". Caminito de la aldea, con su iglesita y su campanario, como aquella canción:" Campanitas de mi aldea, din don,...". Pues de ese maizal que asoma ahí, o de otro muy próximo, este servidor vió salir nada menos que un corzo. Lo ví algo de lejos, yo creía que era un burro, pero un burro un poco raro, que se me quedó mirando, hasta le saqué una foto, pero al no usar el zoom no logré captarlo bien. Pasados un par de minutos se volvió a meter en el maizal. Luego lo comenté, y efectivamente, resultó ser un corzo, según los más viejos del lugar. Si hasta los jabalíes se pasean por estos alrededores de Oviedo, lo cual no me extraña nada, porque la gente ya no anda por los caminos, solo por las autopistas. Yo hasta los oí "llorar" una noche... Pero eso lo contaré otro día.

2 comentarios:

  1. sí, sí, a todo el mundo le gusta meterse con Bush por lo de los idiomas, pero él hablaba un español bastante aceptable; hay mucho francés, mucho español y mucho italiano (por no hablar de árabes, chinos o rusos) que hablan menos inglés que el español que hablaba Bush.
    Y sobre lo de aprenderlo: conozco un caso de alguien (mi hijo Guille!) que nació en EEUU y vivió ahí solo año y medio. cuando volvimos a España no hablaba nada (ni español ni inglés). pero de algún modo tenía ya algunas neuronas "conectadas" predispuestas para el inglés ya que ahora habla inglés como un nativo: sin ningún tipo de acento (no como sus padres, que nunca perderán su acento spanglish cuando hablan inglés!)

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  2. Me encanta tu comentario, Juan, y ¡bienvenido de nuevo por estos lares! El que Bush habla español todos lo hemos oído con aquello de ¡hola, amigo! que le espetó a nuestro ínclito presidente. Pues el caso de Guille debe ser una confirmación de eso de que en le seno materno ya se coge el acento. Yo lo leí como una noticia científica, no como un chiste. ¡Cuántas cosas no habremos aprendido mientras estábamos ahí sin nada que hacer...! Saludos...:)

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