viernes, 15 de enero de 2010

Reflexiones de un aficionado a la informática



Pues esto del ordenador llega a convertirse en una especie de droga, una adicción. Aquí nos pasa como con lo del mando a distancia de la televisión y la serie interminable de canales que ahora nos ofrecen: De oca a oca y tiro porque me toca. De aquí para allá "navegando". Lo malo es el tiempo que se pierde. Yo creo que en esto tendríamos que tener un orden, un plan, y tratar de cumplirlo lo más completamente posible. Algo así como unos "desafíos" que uno se propone a sí mismo y que se van superando. Últimamente me he batido con esto de las redes inalámbricas, que para mí sigue siendo uno de los más profundos misterios de la naturaleza. Ahora sí, ahora no. Como el chiste aquel del intermitente. He "descubierto" que si desenchufas el router unos momentos, entonces "resetea" y milagrosamente se arregla. Pero que no me pregunte nadie por qué. Debe ser que se atosiga o se lía. Bueno ya sabemos que en esto de la informática funciona muy bien aquello de "volver a empezar", Begin the beguine, ¿se dice así? Esa canción tengo entendido que es de Cole Porter - ahora es muy fácil saberlo, solo tienes que preguntar a Google - pero si mal no recuerdo la cantaba Bing Crosby en Siguiendo mi Camino, que más bien habríamos de traducir por "A mi manera", película inolvidable. Pues digo yo que muchas cosas se arreglan por ese procedimiento: Volver a empezar. Tornemos a empezar, como cuentan de Felipe II y de su asombroso autodominio, cuando aquello de la carta y el borrón. Parece que los reyes y los poderosos son lo que "más derecho" tienen a encolerizarse, a airarse - justa o injustamente -, pero en aquella ocasión D. Felipe, sin perder su serena majestad, simplemente comentó: Tornemos a empezar. Bueno, ese es el mejor consejo en informática; de nada vale cabrearse, simplemente se apaga, se piensa durante uno o dos minutos y...se vuelve a empezar. De todos modos a esto de las inalámbricas le sigo teniendo más miedo que a un tornado. Es como un enemigo insidioso; aparece nuevamente cuando menos y por donde menos te lo esperas. Además Windows te ofrece una serie de pantallitas para "arreglar" el problema - que nunca te sirven para nada-. Pues no sé. Esta problemática de Internet creo que está durando demasiado. Después de 20 años todavía no acabamos de salir a terreno libre de obstáculos. Yo no sé si en otras tecnologías ha sucedido cosa igual. Bueno, pues hay otras cosas que te pueden servir de estímulo en esto de perder el tiempo frente a la pantallita. Por ejemplo, lo de bajarte programas. Es otro deporte entretenido. Los bajas, los instalas con mucha emoción, los pruebas, ves que funcionan y todo, te admiras de que te hagan tantos regalos sin pagar un céntimo, y luego te olvidas de ellos. O entras a no sé cuántos clubs y forums, te apuntas, das tu nick y tu clave y luego te armas un lío soberano y no hay forma de entrar, porque o tu nick o tu ID o tu clave no se corresponden o ya hay otro con ese mismo ID, que lo más seguro es que seas tu mismo. En fin,... que hay que poner un poco de orden en estos asuntos.
Pues, esa preciosa foto de ahí arriba es de Gijón, que también tiene sus cosas buenas - cómo no -. Es el puertín, que decimos aquí, ahora convertido en puerto deportivo. Y qué buen paseo es ese para los día de sol, sobre todo por las sardinas y la botella de sidra que se pueden saludar en ese mismo lugar.

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