miércoles, 6 de enero de 2010

La nieve

Día 6 de Enero del año de gracia de 2010. Pues tenían razón los del tiempo. Efectivamente, aquí está la nieve. Es bonito verla caer. Es todo un espectáculo; ver los copos de nieve innumerables contra el cielo gris-anaranjado - pues en él se reflejan las luces de la ciudad -. Nieva con empeño. A este paso esta misma noche se cubrirán los tejados y las calles de ese manto blanco y callado. Hay países que deben estar hartos de la nieve y de los hielos, del frío y el barro. Pero se puede sobrevivir evidentemente en esas duras condiciones. Toda la literatura rusa, la gran literatura del siglo XIX, está transida de este elemento: La nieve, los campos yermos, vacíos, los trineos, las casas acogedoras, aunque humildes, el fuego y el frío. Tiene su atractivo, evidentemente. Eso de entrar en casa sacudiéndose la nieve, quitarse el gorro y las botas y acercarse al fuego... Luego para entrar en calor, claro, su traguito de vodka. Eso es lo malo. No sé dónde leí yo que el alcoholismo era una plaga en Rusia. No me extraña nada. Con ese tiempo...

2 comentarios:

  1. La nieve muy bonita para verla de lejos, para andar en el monte... en la ciudad es un asco, además como no estamos preparados hay que tener un cuidado por la calle con los resbalones.... y luego se derrite y se forma un barro muy desagradable... besos

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  2. Sí, tienes razón, Su. En las ciudades es bonito verla caer, pero luego viene la segunda parte, que es quitártela de encima. Pero por aquí no tenemos mucho problema, porque apenas la vemos un par de veces al año. :)

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