viernes, 18 de septiembre de 2009

Otoño


Pues sí, Otoño. Vuelven los días cortos, el frío, la costumbre, el trabajo, las clases. Es el momento de hacer planes para el nuevo curso, de proponerese metas, de determinar horarios. Tiene su encanto esta estación. Nos libramos de los calores extenuantes, sacamos otra vez del armario los jerseys y las chaquetas. Los bosques empiezan a cambiar de color, aparecen los amarillos y los rojos, como podemos ver en esa fotografía. Aunque, si nos fijamos en las florecitas blancas, me temo que más que al Otoño, esa foto debe corresponder a la Primavera. A veces se le llama al Otoño "dulce"; el "dulce Otoño". No sé si todos estarán de acuerdo con eso, porque el Otoño también se lleva a mucha gente por delante. En fin, qué vamos a hacer. Yo de todos modos siempre tuve afición al Otoño. Debe ser porque soy bastante casero y me gusta refugiarme tras los cristales sobre todo cuando llueve. Y por aquí, gracias a Dios, el agua no nos falta.

2 comentarios:

  1. Me encanta el otoño, porque donde vivo los veranos -éste de modo especial- son punto menos que insoportables. El otoño es luminoso, lucen mas los colores, se puede vestir de verano, ¡y se duerme de noche! Yo lo disfruto mucho. Luego, cuando se acortan más los días, y se hace de noche y aún no es la hora de cenar... ¡hay tiempo para leer y para vivir "dentro" de casa! Sí, me gusta el otoño. Monna

    ResponderEliminar
  2. Gracias, Monna, por tu comentario. Comprendo que por esas latitudes cualquier estación será mejor que el verano. Por aquí ya sabes, cuando sale el sol es verano y vestimos de fiesta. Ahora estamos teniendo una especie de "veranín de San Miguel" y hay hasta sequía. Mario.

    ResponderEliminar