viernes, 11 de septiembre de 2009

Guitarra


Guitarra. Digo yo que este instrumento tan hermoso, tan dulce, tan expresivo, ha sido degradado. Es el instrumento más popular del mundo. Encontramos una guitarra casi en cualquier lugar, y por todas partes hay alguien que "la sabe tocar". Pero qué pena. ¿A qué llaman tocar la guitarra? Pues llaman tocar la guitarra a "rascar tripa" con la mano derecha mientras con la izquierda mantienen un acorde, uno de la docena de acordes que el tocador conoce. No se distingue gran cosa tocar la guitarra de esa manera de tocar el tambor, solo que entonado. Porque además para tocarla así tiene que haber ritmo y normalmente este es siempre el mismo. En fin, una pena. Un intrumento degradado. Porque por otra parte tocar la guitarra decentemente es bien difícil. Un teclado cualquiera es mucho más agradecido y fácil que la guitarra. Pero no es lo mismo, claro. El poder expresivo de una guitarra bien "acariciada" es muy grande. Vamos, que te hace llorar.

2 comentarios:

  1. ¡Tienes todísima la razón! Lo peor es cuando ese rascatripas hay que soportarlo como fondo de un rato de oración ¡y no te digo de una Eucaristía! Es como para salir corriendo. Ante el Señor, seguro que vale la buena intención con que lo están haciendo -se les supone, vamos-. Pero con la gente de a pié, no sé qué pasaría si se sometiera a votación... Claro que formar un buen grupo, lleva su tiempo. Y mientras se consigue,también es una buena forma de evangelizar. Monna

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  2. HOla Monna.- ¡Cuánto me alegra ver y oir tu comentario! De todas formas te diré que a mí me ha tocado también hacer de rascatripas muchas veces. En realidad no puedes hacer otra cosa, porque si te pones en plan fino no se te oye. Además la gente quiere marcha. Decía Ussía en un artículo de La Razón que las guitarras habían echado más gente de las iglesias que ¡Zapatero!. Bueno, es una broma, pero tiene su miga. Es una pena también que no se toque el órgano y que esté ahí muerto de risa y todo porque no se paga a nadie para que lo haga, porque músicos en paro debe de haber cantidad. Bueno, Monna, sigue haciendome comentarios, que me encantan. Mario.

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