viernes, 14 de agosto de 2009

Sol y sombra


Pues seguimos ensayando sobre el mismo tema. Estos contrastes entre luz y sombra son interesantes, pero me parece que todavía no los domino bien. La luz sobre superficies claras es excesiva y la sombra es demasiado densa. En fin, paciencia. Pero la idea me parece buena. Una cosa que hay que tener en cuenta es que las superficies iluminadas actúan por reflexión como nuevos focos de luz sobre otras superficies en sombra iluminándolas suavemente. Es el caso de los dos lados de esa calle: Sobre uno de ellos incide directamente la luz del sol y la otra queda débilmente iluminada por reflexión. Cuando le preguntaron a Leonardo de Vinci a qué se debía ese débil resplandor que se veía en la zona en sombra de la luna en creciente o menguante, respondió acertada e inmediatamente que al reflejo de la zona iluminada de la tierra. No nos debe extrañar esa intuición que parece tan genial; era pintor. Pues ¿qué te voy a contar? Una de las cosas más interesantes de las que leí últimamente es el descubrimiento de la biblioteca de Asurbanipal y el desciframiento de la escritura cuneiforme. Realmente apasionante el tema, y que prueba hasta dónde puede llegar el empeño y la inteligencia de algunos. Realmente si no fuera por la escritura, no sabríamos prácticamente nada de las edades pretéritas. Sin escritura, dicen, no hay historia. Y no hay historia de nada. Aunque es verdad que a base de los restos arqueológicos podemos hacernos alguna idea, se trata de una idea vaga y un tanto flotante, sin que pueda ser situada en un contexto espacio-temporal preciso. Bueno, pues seguiremos con Asiria y Babilonia, por el momento. Es también interesante constatar que fueron textos escritos - los de la Biblia y los antiguos escritores griegos - los que animaron a los investigadores a buscar "bajo las ardientes arenas del desierto".

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