miércoles, 15 de julio de 2009

Perspectiva


Bonita perspectiva. Pues, terminado el libro sobre Alfonso X el Sabio, me quedó un sabor más que agridulce. El libro me pareció muy bueno y bien documentado, fácil de leer, casi como una novela, pero la impresión que me quedó del personaje fue más bien penosa. A Alfonso el Sabio se le recuerda por las Cantigas, el Libro de las Siete Partidas y otras iniciativas culturales importantes. También contribuyó de forma decisiva a la formación del idioma castellano y a su implantación oficial; él mismo parece ser que fue un buen literato. Pero políticamente resultó bastante desastroso y su perfil moral y aun psicológico fue más que dudoso. Al final tienes la leve impresión de que reyes y nobles trajeron al mundo cantidad de sufrimientos que podíamos habernos ahorrado, pues no se cansaron nunca de guerrear entre ellos, implicando, claro está, a las correspondientes poblaciones, por cuestiones de fronteras, lindes, pertenenecias, primacías y tributos - esto sobre todo -. Al final tienes la impresión de que la "gloriosa" historia de tu país resulta más bien una vergüenza. Sí, ya lo sé, que al mismo tiempo se hicieron muchas cosas buenas y admirables, que hubo artistas y santos en todas las épocas y eso a pesar de todos los horrores. De la novela aquella que leí hace días, "La judía de Toledo", sobre los tiempos de Alfonso VIII, me quedó una imagen, que probablemente es la protagonista de la novela: la hermosa amistad entre el judío mercader y ministro de finanzas, padre de Raquel, el musulmán Mussa, sabio y apasionado de los libros, y el santo canónigo cristiano Rodrigue, alma bondadosa y comprensiva. Tres personas de distintas religiones, que no piensan abandonar su propia fe ni pretenden convertir a sus amigos, y que, sin embargo, se llevan admirablemente y se quieren como verdaderos amigos. Se consuelan con sus libros, con bellas conversaciones y su insaciable curiosidad intelectual. No es que yo defienda el relativismo religioso. Pero sí defiendo la libertad, la comprensión y la caridad por encima de todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario