martes, 28 de abril de 2009

Escala natural

Pues qué te puedo contar hoy,... Leí algo sobre la escala musical. Aprendí cosas interesantes. Cada nota corresponde a una determinada frecuencia. Eso seguramente ya lo sabemos todos. Pero ¿de dónde viene la escala?, ¿las siete notas de la escala? ¿Son arbitrarias? Pues no. La escala es natural, está fundada en hechos físicos irrefutables. Cojamos una frecuencia cualquiera, por ejemplo 256 Hz. Un Herzio es una vibración por segundo. Corresponde esta frecuencia a un do hacia la zona central del piano. El doble de esta frecuencia, 512, es exactamente la octava. Si dividimos una por otra veremos que están en la relación más sencilla que podamos imaginar 2/1. La siguiente relación más sencilla dentro de esta octava es 3/2. Corresponde a la quinta, 384 Hz. Efectivamente 384/256 =3/2=1,5. Sería el sol. Ahora podemos imaginar otra relación, la más sencilla después de las dos anteriores, que naturalmente corresponda a un número entre 1 y 2; sería 4/3. En esta relación está la cuarta, el fa. Efectivamente, la frecuencia del fa en esta escala sería 341,3 y 341,3/256 es prácticamente idéntica a la relación 4/3. ¿Puede ser una frecuencia fraccionaria? Pues sí, ¿por qué no? No olvidemos que el segundo es un intervalo de tiempo arbitrario. La sexta, el la, corresponde a 5/3, la tercera mayor, el mi, a 5/4, y la tercera menor, el mi bemol a 6/5. El re correspondería a 9/8 y el si a 15/8. Estos sonidos son consonantes, quiere decir, que forman acordes agradables al oído, sobre todo los fundados con la tercera o la sexta y la quinta y la octava e incluso la cuarta con ciertas condiciones. También forman escalas que el oído reconoce como "razonables", sobre las que montar melodías agradables y expresivas. Por lo tanto no se trata de cualesquiera frecuencias, sino de unas determinadas. Físicamente esto tiene su razón de ser, porque las frecuencias al estar entre sí en relaciones sencillas "encajan" mejor unas con otras, se componen, se refuerzan; de otra forma tenderían más bien a contrarrestarse y anularse. O sea casi una cuestión geométrica y desde luego matemática. O sea, que desde la más remota antigüedad el hombre ha compuesto melodías fundadas en las notas de la escala natural. Aunque dicen que más natural todavía sería la pentafónica, que suprimiría el fa y el si de nuestra escala. Bueno, luego está el tema de sostenidos y bemoles, que complica un poco la cosa, pero que no anula lo dicho, sino que simplemente lo amplía. Por último nos quedaría lo de la escala temperada o "atemperada", que es la escala práctica del piano y de la guitarra, que simplifica ciertos problemas de transporte y orquestación. Pero eso para otro día. ¿Que de dónde saqué todo eso? Pues de un libro de Física, el Watson, un clásico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario